Federación de Baloncesto de Madrid

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CDM La Dehesa, poco donde elegir, mucho que ofrecer



El CDM La Dehesa no es un club al uso ni un colegio con equipos de baloncesto. Las siglas CDM significan Centro Deportivo Militar y sus usuarios son familiares de militares. Hasta 30.000 en Madrid. Pero no todos acuden al complejo, situado en Cuat...

Reportajes Clubs. C.D.M. La DehesaEl CDM La Dehesa no es un club al uso ni un colegio con equipos de baloncesto. Las siglas CDM significan Centro Deportivo Militar y sus usuarios son familiares de militares. Hasta 30.000 en Madrid. Pero no todos acuden al complejo, situado en Cuatro Vientos, y la mayor parte lo hace solo los fines de semana. La sección de baloncesto tiene que competir con la escasez de jugadores, la oferta deportiva del centro y la distancia.



 

El CDM La Dehesa comenzó a funcionar en 1970 y la sección de baloncesto lo hizo en 1981 bajo la coordinación de Rafael Díaz, que fue su alma mater nada menos que durante 25 años. El trabajo en esa primera época se centró en fomentar la práctica del baloncesto entre los usuarios del centro, en fortalecer la escuela como base para los equipos, y en encontrar un sitio en el básquet madrileño tanto federado como municipal.


La sección de baloncesto del CDM La Dehesa en la temporada 1992/93.

El nacimiento del club coincidió en el tiempo con un torneo social en el que llegaron a participar hasta doce equipos. "Competíamos en las pistas exteriores los sábados y los domingos por la tarde y había un ambientazo. Durante esos años hicimos mucha piña", recuerda Jesús Pardo, que llegó al club como jugador en 1990 y más de veinte años después es el director técnico. Algunos de aquellos aficionados al básquet se apuntaron al club para competir más en serio. A otros no les hacía falta porque ya jugaban al baloncesto profesional, como Alfonso Reyes que, junto a su hermano Felipe (Real Madrid), es uno de los usuarios.


Un equipo junior que acabó tercero en la campaña 1994-95.

La época de mayor esplendor deportivo del CDM La Dehesa llegó en los años noventa, cuando tuvo siete equipos federados. "Solo puede haber jugadores del centro. No podemos captar en 'coles' ni polideportivos" Y tras la construcción del pabellón cubierto, inaugurado en la temporada 1999/2000, la progresión del conjunto senior masculino fue meteórica. "Empezamos en 1998 en Primera B, ese mismo año se subió a Primera A y en 2001, a Primera Nacional". El cénit llegó en 2003 con la clasificación para la fase de ascenso a la Liga EBA tras eliminar al Alcobendas. El ascenso no se consiguió, pero durante las tres temporadas siguientes el equipo se mantuvo en Primera Nacional, entre los mejores de Madrid.

En 2006 se produjo el cambio de ciclo. Rafael Díaz se marchó después de permanecer a los mandos durante un cuarto de siglo, el club cedió la plaza en Primera Nacional al Alcorcón y desaparecieron varios equipos. De 93 jugadores se pasó a 30 repartidos en tres grupos: uno de escuela, un benjamín y un infantil "Ya no había equipos senior y a partir de ese año empezamos a trabajar con los más pequeños. Siempre con el inconveniente de que solo puede haber jugadores del centro. No podemos ir por los colegios ni por lo polideportivos captando gente", recuerda Jesús.


Los sub'21 en las pistas exteriores,
escenario de los partidos durante los primeros 18 años.

La limitada procedencia de los jugadores era entonces, y es ahora, el principal problema del club que también debe competir con los numerosos deportes que el Centro Deportivo Militar oferta a sus usuarios: tenis, fútbol, atletismo, golf, hípica, tiro. A partir de 2006, los nuevos miembros del cuerpo técnico emprendieron distintas campañas de captación en la piscina y en las pistas exteriores con el objetivo de 'robar' jugadores a otras disciplinas. Todos los entrenadores (Patricia Sainz, Salvador Delgado, Jesús Presmanes, Álvaro García, Alfonso Pardo, Guillermo Rodríguez y Jesús Pardo) habían sido antes jugadores. La experiencia se notó y su trabajo acabó por dar frutos. En los últimos cinco años el número de jugadores casi se ha cuadruplicado. Si en 2006 eran 30, en la temporada 2010/11 han sido 105 repartidos en 8 equipos. Los más pequeños, dos grupos de escuela, se entrenan pero no compiten. Dos equipos de benjamín, un alevín y un infantil, todos ellos mixtos, han participado en la liga municipal. Completan la estructura los dos conjuntos federados: un cadete masculino y el senior, también masculino.


Con la inauguración del pabellón, en septiembre de 1999, el CDM La Dehesa dio un salto de calidad.

Pero queda otro gran problema, y este es insalvable: la distancia. Al centro llegan usuarios desde todo Madrid y, principalmente, los fines de semana. Como explica Jesús, "hay gente que vive en la cercana colonia militar, pero también en Chamartín, el ensanche de Vallecas, Alcorcón, Villaviciosa. Muchos usuarios no vienen o lo hacen solo los sábados y los domingos para bañarse en la piscina. También hay mucha gente que vive lejos y sus hijos ya juegan al baloncesto en el colegio. Aquí estamos muy apartados. El centro cierra los lunes y entrenar de martes a jueves con los más pequeños es imposible". Por eso, salvo de cadete para arriba, los entrenamientos se limitan al viernes y el domingo, antes y después del partido del sábado."No tiene sentido poner un entrenamiento de alevín el miércoles cuando solo van a venir los dos o tres niños que viven aquí al lado".


Este equipo senior militó en Primera Nacional y rozó el ascenso a la Liga EBA.

Este hándicap es todavía más acusado entre las chicas: "Las pocas que vienen empiezan jugando liga municipal en equipos mixtos pero después de unos años lo dejan". "No tenemos problemas de espacio ni de material, pero nos falta gente" Eso sí, en el historial del CDM La Dehesa destacan por méritos propios dos conjuntos femeninos: el junior de la temporada 1990/91 que terminó como campeón de la Serie B federada y el senior de la campaña 2004/05. "Pero son casos aislados, islas, porque para nosotros es muy difícil encontrar chicas y casi imposible formar un equipo femenino".

Poco donde elegir, pero mucho que ofrecer. El club cuenta con unas amplias instalaciones. Para jugar al baloncesto hay, además del pabellón cubierto, cuatro pistas exteriores, dos grandes y otras dos de mini. En ellas empezó a jugar el CDM La Dehesa, desafiando en invierno al intenso frío de Cuatro Vientos, antes de que construyera el pabellón. En cambio, ahora están casi en desuso o reservadas para el disfrute de los usuarios de fin de semana. Como resume Jesús Pardo, "no tenemos problemas de espacio ni de material. El problema es que nos sigue faltando gente".


Las pistas exteriores, ahora poco utilizadas, son testigos de la historia del club.

El principal argumento para convencer a los nuevos y retener a los que ya están es el ambiente familiar del club, mérito de unos entrenadores que llevan ahí desde el principio. "Todos los monitores de baloncesto hemos 'mamado' esto, lo hemos vivido como jugadores, y esa una de las claves de por qué crecemos y quitamos jugadores a otros deportes. Tenemos a los chicos encantados y los padres nos dicen que esto como una familia. Hacemos todo lo posible para que estén contentos, con horas extras y organizando muchas actividades". Entre estas últimas destacan las visitas a partidos de ACB del Asefa Estudiantes y tres fiestas al año: "En la de Navidad hay una tómbola, concursos de dibujo para los más pequeños y juegos. En Semana Santa ya organizamos concursos de habilidad, de tiro y partidos amistosos. Y en la fiesta de Primavera incorporamos concursos de triples, de tiros libres, por posiciones, 3x3, más partidos. Cada vez más baloncesto".


El benjamín de la temporada 2010-11, campeón de Aluche.

Y alrededor del básquet el CDM La Dehesa se mantiene firme treinta años después. En el recuerdo, los éxitos de la primera etapa como el junior femenino de 1991 o la fase de ascenso a EBA de 2003. En el pasado más reciente, los triunfos de los más pequeños como los dos Juegos Municipales consecutivos de los equipos alevín y benjamín, ambos mixtos. Tras dos décadas en La Dehesa, Jesús Pardo sabe que el secreto es crecer poco a poco, sin prisa, arañar jugadores a otros deportes y, sobre todo, hacer grupo: "Para el futuro queremos seguir aumentando jugadores y equipos. El año que viene [2011/12] seguramente sacaremos uno más. Y también, mantener lo más arriba posible al equipo senior, que es la referencia para los chavales".

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