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ENTRENADORES - Clinics

Clínic Estival: mirando al futuro



El XIII Clínic Estival de la Escuela de Entrenadores de la FBM, organizado en colaboración con el CB Alcobendas y el Ayuntamiento de Alcobendas, contó con tres ponentes de lujo (Sasha Stratijev, Jota Cuspinera y José Luis Pichel), que hablaron de formación, táctica individual (ofensiva y defensiva) y spacing defensivo. Un clínic que invitó a pensar, a romper tópicos, a fijarse en los mejores y a mirar al futuro porque, como dijo Stratijev, "el que entrena a un niño de 10 años está formando al sénior de dentro de diez años".


Abrió el clínic Sasha Stratijev con una charla sobre las 'Herramientas para la formación del jugador joven'. Lo primero es ser capaces de mirar a largo plazo: "A veces no entendemos que nuestro objetivo como entrenador no es ganar ligas, sino conseguir que nuestros jugadores lleguen a las categorías de competición, a sénior, donde pueden quedarse muchos años jugando". Como ejemplo de longevidad, Stratijev nombró a Pau Gasol "un campeón de ACB con 40 años".
 
El técnico advirtió sobre el grado de abandono: "Conocemos a los jugadores que han llegado, pero no pensamos en aquellos por los que se ha apostado y se han quedado en el camino. Hay muchos que no llegan a la competición sénior". Para intentar evitarlo, el técnico centró su charla en tres apartados: el trabajo de la estabilidad emocional, cómo superar situaciones de conflicto o períodos de derrotas, y cómo adquirir la máxima comprensión y los conceptos generales de la táctica del juego. En el repaso a estos tres puntos aparecieron ejemplos de nombres míticos del baloncesto como Magic Johnson, Michael Jordan, Dennis Rodman y Mirza Delibasic.


Ante todo, el entrenador debe entender que "cada jugador tiene su propia individualidad, es único, y esa suma de individualidades forma un equipo único. Nunca tendréis otro igual. Por eso no vale hacer lo mismo con dos equipos diferentes". Para el día a día, Stratijev habló de conceptos como la confianza, el conocimiento del juego o el tratamiento de la frustración, e insistió: "Un entrenador de formación no es un entrenador de competición. El que entrena a un niño de 10 años está preparando al sénior de dentro de 10 años. No hay que tener prisa, pero esto es fácil de decir y difícil de hacer... " Para acabar, Stratijev recurrió a otro referente, Zeljko Obradovic. "Pasó de ser jugador a entrenador en un verano y el primer mes no dormía pensando en si tendría los conocimientos suficientes, porque la autoridad está en el conocimiento del baloncesto, no en la disciplina".

Tras Stratijev le tocó el turno a Jota Cuspinera y a la 'Táctica individual ofensiva' (el jueves continuó con la defensiva). Para empezar, apostó por la sencillez en el juego. "Es mejor hacer cuatro cosas sencillas muy bien hechas que cien mil mal. Cuanto más sencillo sea vuestro baloncesto, más rendimiento le sacaréis", aconsejó. A partir de ahí, comenzó una batería de preguntas a los asistentes al clínic: "¿Qué es la táctica individual?, ¿qué condiciona mis decisiones en la cancha?, ¿cómo se relaciona la táctica individual con la técnica individual y la táctica colectiva?" Y la más complicada de responder: "¿Cómo sé que una decisión es correcta?"

Cuspinera invitó a los entrenadores asistentes a tener cuidado con "los mensajes grabados a fuego. No hay que condicionar al niño porque en el futuro todo será más complejo. Por ejemplo, para recibir un balón no siempre hay que moverse, no siempre es la mejor opción..." También aconsejó trabajar siempre la táctica individual con oposición, total o limitada, para crear un árbol de decisiones en los jugadores.
 

La segunda mitad de la charla consistió en diseccionar jugadas de un partido de Liga Endesa, San Pablo Burgos-Tenerife, siempre fijándose en detalles de táctica individual, en la toma de decisiones. Y, para acabar, un consejo: "Cuando tengáis dudas sobre cómo hacer algo, id a ver a los buenos, pero no a un solo, a muchos. Si lo hacen muchos, es que hay algo".

Si la primera charla de Jota Cuspinera tuvo mucha participación de los asistentes, la segunda, sobre táctica individual defensiva, se convirtió en un debate para "reflexionar sobre las cosas que se enseñan tradicionalmente" Por ejemplo, "¿se defiende con las piernas? Y también con el cuerpo y los brazos. ¿Hay que atacar primero el pie adelantado? Hay que atacar el espacio libre, da igual cómo tenga los pies el defensor". Cuspinera calificó el baloncesto como "un juego del perro y el gato, un juego de engaños".

Para aclarar dudas, el técnico propuso la misma solución que la víspera: "Ver a los mejores". Y, como prueba, mostró los primeros minutos del último encuentro de la final de la Liga Endesa entre el Barcelona y el Real Madrid, analizando los movimientos defensivos de jugadores como Nick Calathes o Jeffery Taylor, "que muchas veces son lo contrario de lo que dice la teoría".

La defensa, en concreto el spacing defensivo, también protagonizó la charla de José Luis Pichel. "¿A qué me refiero con spacing defensivo? A los criterios de ocupación de espacios en defensa, a cómo nos vamos a colocar, porque no hay una forma natural de colocarse en defensa". A partir de ahí, Pichel repasó una serie de ideas básicas mediante esquemas e invitando a los asistentes a participar: ¿Qué puntos débiles veis, qué riesgos... ?


Bajo esas premisas, propuso una distribución distinta, en la que el objetivo es prepararse para la siguiente acción, "que los jugadores estén pensando en ella, en moverse, no solo en donde se tienen que colocar. Estoy en una posición para algo... para lo que sucederá después". Para ello es fundamental la comunicación porque "no podemos reglar todo. Los jugadores tienen que hablar y tomar decisiones, y ahí estamos en sus manos". También es importante la confianza mutua: "Tienes que tener fe, confianza en lo que no ves. Creer que alguien te va a ayudar y si no lo hace, que no genere un conflicto porque es un error colectivo".

Tras repasar distintas situaciones (spacing de Pick and Roll, de indirectos, de situaciones especiales...), Pichel mostró imágenes de lo aplicado durante la temporada en sus equipos, el EBA y el júnior A del Fuenlabrada, destacando los objetivos: "Intentar ser dinámicos, que todo el mundo esté preparado para la siguiente acción y que los jugadores piensen, sobre todo los que no tienen el balón".
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