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ENTRENADORES - Clinics

Los secretos del pívot



"A la larga los partidos los ganan los pívots". Con esta frase, Juan Antonio Orenga resumió la importancia del hombre alto en el baloncesto. Fue la culminación de una conferencia de dos horas, la primera de los Laboratorios Monográficos, organiza...

I Laboratorio Monográfico: "A la larga los partidos los ganan los pívots". Con esta frase, Juan Antonio Orenga resumió la importancia del hombre alto en el baloncesto. Fue la culminación de una conferencia de dos horas, la primera de los Laboratorios Monográficos, organizados por la Escuela de Entrenadores de la Federación de Baloncesto de Madrid, en la que habló de fundamentos individuales, dio consejos a los técnicos de formación y desveló trucos y secretos aprendidos durante su trayectoria en las canchas y en los banquillos.



 

Los I Laboratorios Monográficos no pudieron tener un mejor comienzo. Juan Antonio Orenga desgranó en las instalaciones del Canal todas las claves del pívot: "Uno de los puestos más importantes del equipo y también el más difícil de trabajar, porque el jugador grande suele ser el más lento y descoordinado".

El ex pívot -7 temporadas en el Estudiantes, 2 en el Real Madrid, 128 veces internacional.- y ahora miembro del cuerpo técnico de la Federación Española de Baloncesto ofreció una sesión larga, casi dos horas, pero que se hizo corta por su alto contenido didáctico y práctico. Siempre con el balón como protagonista y sin salirse apenas de la zona, el recorrido fue desde el principio hasta el final. Desde sencillos ejercicios "para mejorar la coordinación de frente y de espaldas al aro", hasta los trucos y gestos de los grandes, de jugadores clásicos como John Pinone y Joan Chichi Creus y actuales como Luis Scola y Pau Gasol.


Juan Antonio Orenga, durante su intervención inicial en el Canal.

Este primer Laboratorio contó con la presencia en las gradas del presidente de la Federación de Baloncesto de Madrid, Juan Martín Caño, y la colaboración sobre la cancha de jugadores junior y cadete del Eurocolegio Casvi. El primer consejo de Orenga para los 174 entrenadores o aspirantes a serlo que acudieron al Canal fue obvio pero necesario: "Todo lo que le pidamos a un jugador hay que trabajarlo antes. Lo primero es asimilar gestos técnicos, recursos que podamos usar después en la pista. Y esos gestos hay que hacerlos siempre bien para que se aprendan a la perfección". Por eso la postura adecuada, los movimientos necesarios para recibir el balón y los ejercicios de tiro partiendo desde distintas posiciones -de espaldas, de frente, desde lejos.- centraron los primeros minutos de la sesión.

Durante esa primera parte, Orenga subrayó la "importancia de la recepción, porque si no puedes recibir el balón no podrás hacer nada después". Y como consecuencia, la trascendencia del lenguaje visual y la posición adecuada para pedir el balón: "A veces no puedes gritar o dentro de un partido no se escucha, así que hay que gritar con las manos". También la colocación y la estabilidad resultan fundamentales dentro de la zona, el lugar de la cancha donde hay más contacto. "Cerca de la canasta es importante estar flexionado porque eso  te garantiza la estabilidad. Es fundamental aprender a defender tu espacio".

Con la ayuda de los jóvenes jugadores del Casvi, Orenga pasó a la práctica con acciones cara a cara, para fijar al defensor; movimientos de espaldas al aro, y preguntas clave: "¿Qué hay que hacer nada más recibir el balón? ¡Mirar a los compañeros!". Otro aspecto fundamental en el baloncesto, según el conferenciante, "son las pausas; todos los movimientos dentro de la zona, los reversos, los ganchos, los tiros.,  deben estar medidos". Entonces apareció una de las grandes cualidades del Orenga jugador, la lectura de los partidos: "Siempre hay que leer lo que hace el defensa y moverse en función de ello".


Fijar al defensor y pedir el balón; un movimiento clave en el juego dentro de la zona.

La necesidad de ir poco a poco, sin colapsar al jugador en el periodo de formación, hizo que Orenga recordara al mítico John Pinone, su antiguo compañero en el Estudiantes. "No se pueden enseñar 17 cosas de un tirón. Pinone tiraba o se movía, hacía dos o tres cosas, pero las hacía muy bien. Primero hay que fijar dos y después ya pasaremos a la tercera.". Y como primer paso para fijar conocimientos aconsejó a los técnicos de formación los ejercicios 1x1 sin bote o con él. "Sin bote para trabajar el gancho y el tiro rápido; con muchos botes para trabajar el dominio del balón y la búsqueda de espacios. Pero siempre deben ser ejercicios que pongan en dificultades a los jugadores para que encuentren recursos que luego desarrollarán en los partidos". El objetivo es superar el uno contra uno bajo la zona. "Hay que saber ganar la posición en estático y en movimiento".

Y llegó la hora de los trucos, de cómo superar a un defensor pegado o con espacios, de robar el balón con la mano inclinada "como me enseñó Creus" o de taponar de abajo a arriba porque "muchas veces el baloncesto consiste en engañar". Dos horas después, pero entusiasmado y con ganas de más,  Orenga volvió a insistir en la importancia del pívot dentro del equipo y pidió paciencia a los técnicos: "Durante los partidos cometerán errores, seguramente más que otros jugadores, pero a la larga los partidos los ganan los pívots. Por eso hay que apostar por ellos, darles tiempo y no sentarlos al primer fallo".


Más de 170 técnicos o aspirantes a serlo asistieron a los Laboratorios Monográficos.

 

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